domingo, 17 de abril de 2011

LAS MUJERES CORREN DETRÁS DEL METRO MÁS QUE LOS HOMBRES

LAS MUJERES CORREN DETRÁS DEL METRO MÁS QUE LOS HOMBRES
Pitiklin Pitiklinov y Henry McAranWest

Summary
Se presenta en este trabajo el resultado de 20 años de investigación de la conducta comparativa de hombres y mujeres en las estaciones de metro. La conclusión del estudio es que las mujeres corren más que los hombres detrás del metro. Se proponen diferentes hipótesis explicativas de este sorprendente hallazgo.
Introducción
Este trabajo tiene su origen indirectamente en el mandato bíblico ganarás el pan con el sudor de tu frente. Ambos autores nos desplazamos al trabajo en metro todas las mañanas desde hace más de 20 años y una determinada mañana, hace ya muchos años, observamos primero a una mujer y, al de pocos segundos a otra, correr como locas hacia las máquinas validadoras mientras salíamos del andén. Inmediatamente, uno de nosotros ( HM) realizó la siguiente observación: “las mujeres corren más detrás del metro que los hombres”.

Material, método y resultados

Dado nuestro instinto científico, fruto de décadas de entrenamiento, nos dimos cuenta de que esta formulación señalaba un fenómeno curioso y abría un campo de investigación enorme par a los estudiosos de la conducta humana. Una vez en nuestro departamento reflexionamos sobre la cuestión y la primera conclusión era que el hallazgo podía ser un fenómeno puramente casual, limitado a esa mañana por cualquier razón aleatoria. Pero nuestro celo investigador no podía dejar pasar un reto tan apasionante así que decidimos emprender una investigación de campo perfectamente organizada. Desarrollamos una pequeña escala donde apuntábamos cada mañana el número de hombres y mujeres que corrían para coger el metro. Recogíamos también la edad aproximada, para lo que hicimos cuatro grupos: niños, jóvenes, adultos y mayores. Otras variables como si iban acompañadas o solas y el tipo de calzado. La gran variedad de tipos de calzados los resumimos en dos de forma arbitraria: cómodos e incómodos fijándonos para ello en el grosor de la suela y la altura de los tacones.
Junto con el trabajo de campo emprendimos una exhaustiva búsqueda bibliográfica y nos encontramos con la desoladora constatación de que nadie había escrito nunca nada acerca de esto. Las mujeres se jugaban su integridad física cada mañana con complicadas y arriesgadas maniobras de desplazamiento deslizando sus extremidades inferiores sobre unas superficies de apoyo insignificantes o mínimas y resulta que esto no le preocupaba absolutamente a nadie ( una muestra más de la catadura moral de la sociedad machista en la que vivimos, pensamos consternados…).
Al de un año, la muestra recogida no hizo ver bien a las clara que estábamos ante un fenómeno real y no ante un hallazgo espurio: 437 corredoras frente a 17 corredores, un escalofrío recorrió nuestro cuerpo. Era raro el día en que no veíamos correr a ninguna mujer y muchos días eran más de una las que se abalanzaban hacia las máquinas lo más rápido que podían. En 20 años han sido 4344 corredoras frente a 489 corredores. Exceptuando a las ancianas, todos los grupo de edad muestran el mismo comportamiento y da igual el calzado que lleven y lo incómodo que sea. Hemos llegado a ver verdaderas acrobacias dada la dificultad de caminar sobre zapatos tan inapropiados para la carrera. Necesitábamos una explicación, la necesitábamos nosotros y la necesitaba la humanidad, y lo antes posible porque en ese primer año observamos 35 caídas de diferente consideración, 11 de ellas con sangre y 4 con probables esguinces o fracturas aunque no podemos confirmarlo por no disponer de los informes médicos.
Cada uno de nosotros se estrujó la cabeza todo lo que pudo y llegamos así a dos hipótesis diferentes: la hipótesis de la responsabilidad y la hipótesis de la demora. Para PP la explicación del fenómeno podía deberse a que las mujeres son más responsables que los hombres, más formales y cumplidoras y no toleran llegar tarde a sus obligaciones. HM propone, por el contrario, que las mujeres siempre salen de casa tarde y luego van con prisa a todos lados. Los motivos de esa demora varían. Puede ser porque pierden mucho tiempo en arreglarse, maquillarse y vestirse o podría ser porque las mujeres tienen todavía más tareas domésticas que realizar antes de salir ( como elegir la ropa de los hijos, preparar la comida, colgar la ropa, etc.).
Para salir de dudas y poder elegir entre estas dos teorías decidimos realizar una encuesta y preguntar a las propias mujeres pero no hemos conseguido interrogar a ninguna mujer en estos años. Cuando nos hemos acercado a un acorredora en pleno sprint a preguntar por la causa de su arrobamiento nos han apartado de su camino de un empujón sin ningún miramiento. En una ocasión, ayudamos a incorporarse a una chica que se había pegado un buen trastazo y se había caído con todo el equipo, el paraguas, el bolso y unas bolsas que llevaba y aprovechamos a preguntarla por qué corría de tan furibunda manera si dentro de 3 minutos podía coger otro metro. Su respuesta fue: “ es que me da rabia que se me escape por tan poco”. Le hemos dado vueltas a la respuesta y creemos que no encaja con ninguna de nuestras hipótesis.

Conclusiones

En definitiva, planteamos a la comunidad científica un hallazgo que creemos sólido y consistente pero misterioso a la vez: las mujeres corren más detrás del metro que los hombres. Esperamos que otros investigadores puedan aportar una mayor comprensión del fenómeno.

Cata al director
Sres del Board
Hemos leído con sumo interés el pionero trabajo de Pitiklinov y McAranWest y queremos contribuir con nuestro granito de arena a este campo tan importante, y tan huérfano a la vez de aportaciones.
Nuestro departamento lleva años investigando este fenómeno y estamos en condiciones de no sólo corroborar los datos de estos autores sino también ampliarlos. Pitiklinov y McAranWest han realizado un concienzudo trabajo pero cubren un período del día muy pequeño y sus datos son por ello incompletos. Nosotros tenemos datos de la vuelta del trabajo también, no sólo de la mañana y podemos decir que las mujeres corren también más a la salida del trabajo. Durante años encontramos una inconsistencia en los datos y era que algunas tardes ( casi siempre los martes o miércoles entre 7 y 9 de la tarde) eran los hombres los que más corrían. Nos devanamos los sesos y al final descubrimos que esto ocurría exclusivamente los días que había transmisión de partido de Champions en abierto.
Creemos que estos datos no apoyan la hipótesis de la demora de MacAranWest porque las mujeres salen del trabajo a la vez que los hombres. En cuanto a la hipótesis de la responsabilidad de Pitiklinov no deberían correr cuando van a casa a no ser que se tomen sus responsabilidades domésticas con igual o mayor celo que las profesionales.
Por ello no habíamos publicado los datos porque pensábamos realizar una encuesta por Internet en nuestra web entre mujeres que reconozcan que corren detrás del metro para ver sus razones y estamos en proceso de elaboración de la misma.
Por lo tanto, se puede decir que sabemos por qué corren los hombres detrás del metro pero seguimos sin saber por qué corren las mujeres. Prometemos publicar en su prestigiosa revista los resultados de nuestra encuesta.
Antonio Perez y Gorka García
Departamento atención al cliente
Metro de Bilbao