jueves 14 de enero de 2010

Iñaki Azkuna, Alcalde Universal de Bilbao


 
Hace casi 4 meses que no hemos colgado nada en este rincón, un poco distraidos por lo cotidiano. Y volvemos con la glosa de un personaje a cuyo peso, gallardía y bilbainismo solo el futuro podrá hacer justicia. El responsable del texto vive hace años exiliado en la meseta gazteitarra, y traduce en el mismo su honda melancolía y añoranza por su Bilbao natal.



Hace unos años las elecciones municipales se celebraron en el día de mi cumpleaños.  Mi madre, invitada a un humilde festejo en mi casa, retrasó su llegada porque tenía que ir a votar a Iñaki Azkuna, que se presentaba a la alcaldía de Bilbao por tercera vez.  A uno le tienta pensar que con estos mimbres se podría haber creado una historia parangonable a la Woody Allen en “Historias de Nueva York”.  La idea, sin embargo,  es ridícula.  Un servidor no tiene el talento de Allen ni su gusto por el Psicoanálisis; además, Nueva York palidece de envidia en la comparación con Bilbao.  Y, desde luego, el Giuliani más aparatoso y vocinglero se queda a mucha distancia de Iñaki Azkuna.  A muchísima.


Visto desde con la objetividad que concede la distancia de mi destierro de la muy noble, leal e invicta villa, Azkuna es el alcalde idóneo para Bilbao.  Su seguridad en sí mismo, su estilo chulesco (en el mejor sentido de la palabra, es decir, en el bilbaíno), su hacer a su aire en muchas materias, no sólo le convierte en algo así como la quintaesencia del espíritu bochero, sino que además le hace muy apreciado por una ciudadanía que le otorga en las elecciones municipales más votos que los que obtiene su partido en otros comicios.  Uno tiene incluso la sospecha de que hasta un antiguo concejal bilbaíno de la oposición, actualmente en otras funciones políticas, le votaba en secreto, ya que nunca escatimó elogios hacia la figura del alcalde.  Y además, para cumplir con ese aserto de que los bilbaínos nacemos donde nos da la gana, Azkuna es de Durango.  Y totalmente bilbaíno.


Justo exponente de la identificación de Azkuna con la villa que gobierna y con el carácter bilbaíno es la facilidad con que uno encuentra su imagen en la revista municipal de Bilbao.  Raro es el número que recoge menos de 10 fotogramas con el alcalde en actos oficiales, recepciones a representantes de los más dispares colectivos, plenos, inauguraciones, paseos por calles remodeladas, etc, etc.  Tengo que reconocer que cada vez que recibo la revista en mi destierro lo primero que hago es contar las instantáneas azkunescas que contiene.  Hubo un tiempo que constaté alarmado que habían disminuido (¡por debajo de ocho, en algún momento!), pero gracias al cielo en los últimos meses se han estabilizado en torno a las 12-14 (13 en el último número, pero con una cacho foto-retrato presentando su artículo de salutación al nuevo año, que por lo menos cuenta por dos).  Y para mi alivio, ha habido un mes este otoño con 18 fotos.  Comme il faut.


Médico de profesión y con una dilatada experiencia en la gestión de las cosas sanitarias, durante algo así como diez años Azkuna fue uno de mis numerosos jefes.  Mi primer contrato como residente lo firmé nominalmente con él, director o algo así de Osakidetza en aquella época.  Y después, de 1991 a 1999 fue mi jefe supremo como consejero de Sanidad.  Los apasionados de Azkuna afirman que en aquellos años Osakidetza funcionaba mucho mejor que ahora.  Es posible, pero para ser justos, hay que recordar que en esos tiempos la población era más  joven y menos exigente y los trabajadores osakidetzos también éramos más jóvenes y no estábamos tan gastados (o quemados) como lo estamos una década después.  También fue baranda mayor de la editorial del Deia, y presidió una comisión de actuaciones urgentes contra la sequía de 1990 que además de realizar captaciones de agua en recónditos parajes de la éuscara geografía terminó consiguiendo que lloviese en cantidad suficiente para llenar los embalses.  Hasta que llegó al cargo estaban casi secos.


En su tiempo en la Consejería Azkuna nos dejó algunas perlas en forma de ocurrencias y comentarios hiperbólicos.  Criticó que los usuarios afectos de problemas de rodillas se obstinasen en obtener del sistema público “las rodilleras de Michael Jordan”, pero me quedo, sin duda alguna, con réplica a la pregunta sobre si la recién comercializada Viagra se incluiría entre las prestaciones farmacológicas del sistema vasco de salud.  El consejero rechazó tal posibilidad, alegando que no tenía sentido financiar un medicamento sin posología establecida.  Elegante y técnica manera de insinuar que en materia de superación de la disfunción eréctil, la cantidad y frecuencia dependen del gusto del usuario.  Chapeau.


Como alcalde ha sido de los pocos políticos que ha informado sobre su salud, al estilo que implantó Reagan cuando dio a conocer su cáncer de colon.  En cuanto fue reelegido por primera vez Azkuna reveló que padecía una neo de próstata, alguna de cuyas complicaciones no ha dudado en tratarse en los EEUU, sin encontrar contradicción alguna con su antiguo cargo de consejero de Sanidad.  Y razonándolo, además.


Y qué decir de sus intervenciones como alcalde.  Definió como “pesetero del carajo” a un arquitecto sobradamente famoso por sus obras no funcionales y cuasiinútiles al saber que había demandado al consistorio bilbaíno por las modificaciones realizadas en un puente, famoso en Bilbao por lo deslizante de su pavimento, que había diseñado tan excelsa figura del arte contemporáneo.  El creador ganó el pleito y anunció que donaría la indemnización a una entidad benéfica bilbaína, ante lo que Azkuna agradeció el gesto, pero haciendo notar que los viandantes seguían resbalándose en el puente.   Siempre la última palabra. 


No es menos reseñable una profética valoración futbolera emitida tras un partido en que a duras, durísimas penas (gracias a un penalti que en realidad fue mano del atacante) el Athletic empató con la Real Sociedad.  Al término del encuentro, Azkuna expresó su desesperanza para la temporada que empezaba ese mismo día, y afirmó algo así como que “si con éstos lo hemos pasado mal”, qué sufrimientos no depararía el equipo cuando vinieran los buenos.  Dicho sea de paso, “éstos” terminaron bajando a Segunda División y los buenos (y los no tan buenos) sacaron ese año los colores a un Athletic que se mantuvo en Primera de milagro, gracias entre otros factores al puntito obtenido con aquel irregular penalti y a su victoria en el último partido en San Mamés contra un equipo no puso toda la carne en el asador, según una conversación privada entre el presidente y el capitán visitantes, birlada y hecha pública tiempo después.  Pero eso es otra historia.


En definitiva, ante un personaje como Azkuna uno no puede sentirse ninguneado si su madre prioriza votarle a celebrar el cumpleaños filial.  Desde luego que no. 

1 comentarios:

NO dijo...

VIVIENDAS MUNICIPALES DE BILBAO PRETENDE DESAHUCIAR A UNA FAMILIA SIN RECURSOS POR UNA DEUDA DE 1300€, YA PAGADA.
Mi nombre es Mª Blanca Beitia Arrieta, desde hace 24 años(año 1986) ,vivo en un piso alquilado de Viviendas Municipales de Bilbao, situado en la calle Larrinaga nº 3,3º A. Telefono de contacto 639748922/647058460.
En principio vivía con mi marido y mis 10 hijos, después de nuestro divorcio el contrato paso a mi nombre por sentencia judicial (año 1994). En la actualidad en la vivienda vivimos un hijo de 25 años que se encuentra en silla de ruedas por un accidente de coche, otros dos de 21 y 20 años que no tienen trabajo en la actualidad y yo que tengo 62 años y una invalidez parcial y únicamente contamos con los ingresos de la renta básica de Bienestar Social.
El pasado mes de Febrero de 2009, Viviendas Municipales de Bilbao presenta una demanda por impago de 4 mensualidades (2ª demanda en 24 años, habiendo enervada la primera).Antes de la fecha del juicio se abono el importe de la deuda y se intento, sin éxito, llegar a un acuerdo para evitar el desahucio, con Viviendas Municipales,el sr.Iñaki Azkuna, Ararteko y Julia Madrazo…
La sentencia salió a su favor indicando el desahucio, nuestro abogado de oficio recurrió para ganar tiempo y ver la posibilidad de arreglarlo, pero ahora mi sorpresa cuando este mes llega la 2ª sentencia diciendo que nos desahucian.
En los tiempos que vivimos no entiendo como una institución de este tipo que alquila pisos para personas que más lo necesitan, te cierra las puertas sin otra solución, ¿cuál es el sentido? Llevando 24 años en la vivienda y viendo que todo está pagado y al día ¿porque nos quieren hacer esto?
Durante unos meses mis ingresos se mermaron debido a una retención por parte de bienestar social, por lo que me llevo al impago de 4 mensualidades a la espera de cobrar la ayuda de emergencia social y pagarlo. Ademas durante unos años estuvieron cobrando un suplemento en la mensualidad para la reparación del tejado y fachada.siendo inquilinos, esto es legal?
¿Dónde está la vivienda digna? ¿Por qué nos dejan en la calle?
Estoy desorientada y sin recursos para alquilar un piso particular, necesito me ayuden por favor en esta extrema situación. Estoy inscrita en Etxebide.
Ruego una atención de carácter especial, confiando en su comprensión y esperando su respuesta.
Le saluda atentamente.