Ayer recibía un correo de esos que rulan por la red con innumerables powerpoints de fotos bonitas, filosofía barata, autoayuda ignorante de que no hay quien nos autoayude, o fotos de chicas guapas (y a veces de chicos guapos). Pero en esta ocasión era algo distinto; el correo hacía alusión a un video de una actuación en homenaje a George Harrison. No una actuación cualquiera; una actuación extraordinaria, con gente como Billy Preston, Eric Clapton, Tom Petty, Harrison hijo, Ringo Star, Phill Collins... tocando juntos My Sweet Lord. Pone los pelos de punta, al menos al que tenga pelos y capacidad de erección de los mismos, que de todo hay...Y bueno, me ha hecho pensar en este caso en la capacidad de algunas cosas, y de algunas personas, para incrementar la cantidad de felicidad y bienestar del mundo. Un talento que parecen tener de forma muy especial los roqueros, que son capaces de crear felicidad extensa y duradera a la humanidad, independientemente de si ellos mismos son unos chalados o unos canallas. La capacidad del ser humano disfrutar de la música, y ocasionalmente para crearla, es difícil de entender desde un punto de vista adaptativo-evolutivo. Hay quien piensa que es parte de la evolución cerebral, es decir, una función superior adquirida con ventajas evolutivas; o quien, como Steven Pinker, cree que es un mero artefacto, una función colateral sin mayor significado que aparece en el curso de la evolución cerebral. El celebrado Oliver Sakcs acaba de publicar un libro, Musicophilia, en el que analiza desde un punto de vista neurológico y de función cerebral los aspectos musicales en el ser humano. Antes que él, el insigne colaborador de la THMA Mr Pitiklinov (bajo el modesto pseudónimo de Dr Booggie), ya hablaba de los Musicoides Endógenos como base científica de la relación música-cerebro.
No me cabe ninguna duda de que la música, y muy especialmente el rockandroll, es uno de los grandes contrapesos del universo (de nuestro pequeño universo, claro), de las cosas capaces de hacer la vida no solo soportable, sino agradable, de vestir nuestros recuerdos y colorear nuestro presente. Y no hay más que ver a los ZZ Top tocando la Grange para sentir, muy profundamente, ¡qué grande es el rockandroll, y que pequeña es la psiquiatría!
Siiiiiiiiiiiiiiiiiiii.¿LA PSIQUIATRIA?. Me temo que si es por la mayor parte de LA PSIQUIATRIA y de LA PSICOLOGÍA, el arte no sería posible. Ya lo dice la canción "oiga Doctor, devuelvame mi depresión...."
Kgrande el R'&roll y la música electronica. y las drogas de síntesis. Los psis(quiatras) son unos cacharros viejos creo. Mi amor la necesidad. Eso duele no? Cuando m haces esperar... Quizás
2 comentarios:
Siiiiiiiiiiiiiiiiiiii.¿LA PSIQUIATRIA?. Me temo que si es por la mayor parte de LA PSIQUIATRIA y de LA PSICOLOGÍA, el arte no sería posible. Ya lo dice la canción "oiga Doctor, devuelvame mi depresión...."
Kgrande el R'&roll y la música electronica. y las drogas de síntesis. Los psis(quiatras) son unos cacharros viejos creo. Mi amor la necesidad. Eso duele no? Cuando m haces esperar... Quizás
Publicar un comentario en la entrada